Si hay Libertadores, hay Estudiantes. Un shock anímico lo llevó al estado más alto. 4 goles en el clásico y 3 en Chile. Deshizo a Gimnasia y sacó a Católica. Jugadores con potencial como Tobio y Palacios. Diferenciales, como Tiago. Con sentido de pertenencia, como Correa y Carrillo. Es una mezcla que inevitablemente te lleva a pensar en lo más grande.
Todos sueñan con tener a Guido Carrillo en su equipo. Estudiantes cuenta con la ventaja de tener a un nueve de época en el mundo Pincha. Un genio en las alturas y en el juego de espaldas. Lo hubiésemos visto en la Selección si no hubiese coincidido con tanto crack argentino.
Le podías preguntar a Otamendi que se imaginaba en su vuelta y te iba a responder mil cosas en River. Pero nunca… NUNCA, que iba a terminar sus dos primeros partidos jugando de NUEVE.
Hay personas que realmente piensan que los jugadores fueron para atrás por X situación. Están dando a entender eso y yo no puedo creerlo. Con lo que nos ha costado llegar a este momento… A veces es tan simple como aceptar que te superaron futbolísticamente.
A los que estaban esperando con cuchillo y tenedor. Disfruten, coman que seguro tenían hambre desde hace rato. Un equipo memorable que no dio respiro durante 5 años. Goleadas legendarias, momentos épicos. Hay mil episodios por contar de estos tipos con mil sonrisas de por medio.
Desde que veo fútbol con uso de razón siempre estuviste. Que viaje hermoso. Hacerle entender a una generación que eras especial. Darla vuelta, hasta llevarla al punto de que todos estén rendidos a tus pies. Le ganaste a todos. Absolutamente a todos. Ni el tiempo pudo con vos.
Aún en la derrota me quedo con algo. Quizás para muchos insignificante. España levantaba la Copa y un estadio entero aplaudía al equipo derrotado. Coreaban el nombre de Messi. Quizás por primera vez en tu carrera ante un resultado adverso. Vivimos la etapa donde un deporte fue eclipsado por un jugador durante 20 años. Hizo parecer que todo era posible. El más grande de todos. Costará contarles a los que no te vieron sobre vos. Intentaremos hacerlo de la mejor manera. Gracias.
Que lindo es el ansiado ABRAZO DE GOL. Ayer tocó ver el partido solapa. Butaca rodeada de desconocidos. Alejado de los míos. Ni compañeros de laburo cerca. Pero ahí fueron los dos goles de mi vida. Gritados y abrazados con dos tipos que probablemente jamás veré otra vez. Fútbol.
Decepcionante lo de Portugal en esta Copa del Mundo 2026. Siempre estuvieron sus nombres por encima del funcionamiento. No brilló en ningún partido serio teniendo todo para hacerlo.
Cristiano deja los Mundiales habiendo llegado a jugar una semifinal como máximo.
“El 10 de Noruega pisándole la pelota en el 90+ al 10 de Brasil y recibiendo un patadón por impotencia. Eso resume el partido”, me dijeron recién.
Muy cierto todo. Muy impensado hace unos 10 años. Over.
Argentina además de tener a Messi, cuenta con una categoría inalcanzable. Transitar la incomodidad es para pocos. Esta Selección cuenta con el poder de la resolución. Que privilegio verlos.