Eres el favor que hiciste sin que te lo pidan. La basura que levantaste cuando nadie vio. El chisme que no contaste. El fingir que no viste algo para no incomodar. No somos lo que dicen, somos lo que hacemos.
Los hombres pueden trabajar hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 5, estar endeudados, arruinados, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien.