Tengo el corazón tranquilo y triste. Tranquilo porque existió el Indio y triste porque hoy se fue.
Tranquilo también porque me va a seguir calmando y consolando cuando esté triste.
Como ahora, que lo escucho y me pongo triste pero a la vez tranquilo.
Aguante el Indio y los redo
Nunca nos subestimó. Nos habló en lunfardo de cosas complejas y con palabras pretenciosas contó secuencias de esquina. Hizo bailar a los filósofos y leer a los ladrones.
Hoy llora un pibe en la villa, una chica en la facultad, un laburante precarizado, un intelectual, un preso, una maestra, un desocupado, una ama de casa, un borracho y un ex ministro. Lo lloramos y sabemos que el asunto está ahora y para siempre en nuestras manos.
Jorge Luis Borges, el único antiperonista con cerebro:
"Camps admitió 30.000 desaparecidos en 1985. Pero con qué hubiera sido uno solo ya era terrible. Y los diarios no decían nada. A mi no me hicieron nada porque yo tenía la impunidad de ser conocido fuera del país"