¿La IA te embrutece o te hace más inteligente? 🤖🧠
Depende de cómo la uses:
👉 Delegar sin pensar = Atrofia cognitiva.
👉 Colaborar y criticar = Pensamiento aumentado.
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✈️Mapa de vuelos internacionales en 🇻🇪 CCS Maiquetía
(luego de muchas modificaciones)
Hay varias rutas nuevas, sube a x119 vuelos semanales y x25 nuevos por arrancar
Estreno un formato de notas adicionales para dar contexto de ciertas situaciones, toca mirar en detalle 👀
Una de las señales del fanatismo que se apoderó de las redes está en que todo indica que Trump metió reversa pisando el acelerador y hay un grupo que dice que en relidad el mundo se movió debajo suyo hacia atrás
O que es todo una maniobra de 8 tableros 4D
Que momento tarado...
La Audiencia Nacional de España investiga una red de blanqueo desde Venezuela que implica al dueño de Hawkers
Se levanta el secreto de una causa que llegó a Anticorrupción desde Suiza. España ha pedido la extradición de Alejandro Betancourt
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LOS 7 PECADOS SOCIALES según Ghandi:
"Política sin principios.
Negocios sin moral.
Bienestar sin trabajo.
Educación sin carácter.
Ciencia sin humanidad.
Goce sin responsabilidad,
Religión sin sacrificio".
Mahatma Gandhi
#Fuedicho
The silence of the generals, by Robert B. Hubbell
The most remarkable aspect of Trump’s speech to the assembled generals and admirals of the US military was the silence.
The generals sat in silence.
They sat in silence as Trump slurred and rambled through a “speech” that insulted the intelligence, professionalism, and loyalty of the generals.
They sat in silence as Trump attacked their former commander-in-chief, Joe Biden.
They sat in silence as Trump claimed that the military would use U.S. cities as “training grounds” for waging war against American civilians.
They sat in silence as Trump said he would ask the military to fight “the enemy from within.”
They sat in silence as Hegseth said the generals were free to ignore the law of war and international treaties that separate the US military from barbarians and war criminals.
They sat in silence as Trump said that the Navy should “consider the concept of battleship.”
They sat in silence as Trump wondered aloud why the generals sat in silence.
They sat in silence even after Trump pandered for their applause.
Their silence spoke volumes.
In their silence, the generals affirmed their oaths to defend the Constitution.
In their silence, the generals demonstrated their professionalism, discipline, and judgment.
It could have been otherwise. Trump and Hegseth expected it to be so. In their adolescent fantasies, Trump and Hegseth believed the generals would fête them with standing ovations, chanting, “USA! USA! USA!”
Instead, Trump and Hegseth were humiliated as their unhinged, delusional words slapped sharply against the bare walls and fell to the ground, their lunacy heightened by the silence of the generals.
Without the crutch and cover of cheering crowds, Trump’s mental deterioration was laid bare for all to see. Trump told the generals that the city of Portland “looks like a war zone. . . . unless they’re playing false tapes, this looked like World War II.”
Every general who heard Trump say that Portland “looks like a war zone” knew it was a lie and understood that their Commander-in-Chief is so feeble that he is unable to distinguish between reality and “false tapes” replayed on Fox News.
Every general who watched Pete Hegseth’s peurile speech immediately recognized him as one of the posers and video-game warriors that the generals identify as misfits to be counseled out of the military at the first opportunity.
The generals were not impressed by Trump or Hegseth. The generals are sophisticated, successful professionals who have risen to the top (in part) because of their ability to judge people—the good, the bad, and the flakes. They left the meeting understanding exactly who Trump and Hegseth are.
All Americans should take confidence and comfort from the silence of the generals. Their silence was an act of protest—because their silence exhibited loyalty to the Constitution and respect for the Office of the President, rather than for Donald Trump.
Prior to Trump’s meeting with the generals, dozens of readers forwarded Substack and social media posts claiming that Trump would use the occasion to declare martial law. Other readers sent posts claiming that Trump would administer a loyalty oath requiring fealty to Trump. Still others predicted on-the-spot mass firings and public humiliation of generals perceived to be disloyal.
In his final insult, Trump told the generals they looked like they came out of “central casting.” In doing so, he trivialized and demeaned their accomplishments and professionalism, telling them they were nothing more than props for infantile speeches by men who hold the military in contempt.
And so, the generals sat in silence, depriving Trump of the thing he values most--obsequious adulation.
The silence of the generals spoke volumes.
En 1954, el artista francés Boris Vian grabó su canción "El Desertor". La prohibieron por 8 años. Tiene varias traducciones:
Señor Presidente
Le escribo una carta
Que podría leer
Si tiene tiempo
No pretendo molestarlo
Tengo que decirle
Mi decisión está tomada
Voy a desertar
Lo que más extraño de El Salvador, a donde no he vuelto desde 2017, es una comida que se llama "pupusas de loroco".
La pupusa es similar a nuestra arepa, se hace con masa de maíz o arroz, pero se rellena ligeramente antes de asarla y luego la sirven con un encurtido. Te puedes comer varias sin problemas.
Regularmente tiene queso, frijoles o chicharrón, pero el loroco es una planta que solo crece en esa región y le da un sabor y un aroma único. Es una planta trepadora de la que se aprovechan sus flores para varias preparaciones. #pupusas
Yo también tuve la oportunidad de conocer a Norbert. Nos subió a su torre de observación y nos explicó su proyecto y lo que estaba logrando. Al igual que Wilfried Merle en Paria, otro alemán enamorado de esta tierra, aportó muchísimo por la naturaleza y su conservación. QEPD.
Mi homenaje póstumo a un gran amigo y mentor, Norbert Flauger, “El Alemán Loco que Sembraba Palos (árboles)”.
Sabiendo de su partida, trato de escribir, con un gran nudo en la garganta, acerca de un líder ambiental, un ser humano íntegro y un eternamente enamorado de Venezuela. Norbert era tantas personas en uno: inspirador, terco, disciplinado, incansable, creativo, enamorado de la vida, educador y sensibilizador.
Desde su llegada a Venezuela, Norbert y Gabi trajeron consigo la fascinación por la selva nublada y fue esa masa verde y frondosa de árboles gigantes la que los enamoraron de las montañas de Bejuma, en el estado Carabobo. Dejaban atrás la monotonía ambiental de Alemania para anclarse en el neotrópico americano. Allí emprendieron un proyecto de esos que lo hacen solamente quienes tienen la fortaleza, el ingenio, la creatividad y una envidiable energía vital. Norbert y Gabi se habían propuesto en recuperar bosques. Y lo lograron.
A esta perfecta dupla se unió Xiomara, quien en poco tiempo se convertiría en familia de ellos y con ímpetu y decisión, y bajo la batuta de Norbert, comenzaron el proyecto de turismo sostenible y regeneración de bosques más hermoso que haya sucedido en Venezuela. El primer esfuerzo lo hicieron en un terreno contiguo, dominado por gamelote, y tras extensos meses sembrando, regando los árboles y eliminando el gamelote lograron lo que nadie creía: ¡Regeneraron un bosque y con él, comenzó a tener vida de nuevo un riachuelo!
Pero siendo Norbert un obstinado de la conservación y un enamorado de la selva nublada, expandió su proyecto y con el diseño de novedosas técnicas de reforestación llegó a sembrar miles de árboles nativos en áreas que habían sido deforestadas. Su amor por esos bosques lo llevó también a convertir su adorada Posada Ecológica Casa María en un refugio de vida, de agua y en un lugar donde cientos de estudiantes recibían charlas y atendían programas ambientales educativos. Norbert veía en todos los visitantes a sus aliados y con ese amor tan profundo por la naturaleza era capaz de explicar de forma sencilla los complejos procesos naturales. Su pasión por la selva nublada se regó de tal forma que muchas personas decían que en las montañas de Bejuma había un “Alemán loco que sembraba palos” (árboles).
Visitar a Norbert era como ver a una persona que había nacido en el renacimiento pero que al mismo tiempo parecía venir del futuro porque desde que llegó a Venezuela comprendía los riesgos a los que nos enfrentamos con la tala y la quema, y más recientemente con el uso indiscriminado de luces LED. Visitarlo era aprender algo nuevo porque su curiosidad no tenía límites. Con la misma pasión que hablaba de su Alemania natal, lo hacía de Venezuela, su hogar.
No sé cómo carajos voy a poder llegar a Casa Maria sin que mis ojos lo busquen, sin recibir su abrazo fraterno de alguien que comprendía con el alma el significado de la amistad. Su alegría era contagiosa. Lo que si estoy seguro es que me sumaré a mantener su legado por sembrar árboles, por restaurar bosques y en ayudar a mantener el proyecto de Casa María. La fortuna de haber tenido a Norbert de profesor, de mentor y de amigo, es un regalo de la naturaleza, esa donde viven mis dioses y donde la vida misma tuvo su origen y donde además, Norbert depositó todo su amor por Venezuela.
Gracias Norbert. Yo me sumo a tu legado. ¿Te unes tú también?
Quedan pocos días del Festival de Cine Francés
De las🎥 que he visto, mis favoritas son: Bernadette, Bolero, El Conde de Montecristo y me reí mucho con El barco del amor.
No se pierdan las que siguen en cartelera.
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¡Y feliz Día Nacional de Francia!🇫🇷 🙌🏻 https://t.co/8VGpq4w5jf