A Roro ya no le apetece hacer la cena a Pablo, ahora prefiere estar en La Casita de Bad Bunny. Ya no hay nada que hacer. La hipergamia hará estragos. Una lástima.
Hasta Cecilio con su cara de puchero después de hacerse expulsar contra Sporting Cristal tuvo más sentido de ubicación y respeto que los "seleccionados" que salieron a sacarse selfies sonrientes tras la goleada.
HASTA CECILIO.
Todo un país les hizo una fiesta , todo el mundo les dio la mejor despedida posible, ganen los 2 últimos partidos o sino no vuelvan pedazos de muertos de mierda
Cansado de las pibitas sexualizando el fútbol y a los jugadores. Después las garcha un villero con olor a repasador húmedo. Ponete hielo en la concha y habla de fútbol, vagina de fácil acceso.