Queremos evidenciar el pésimo desempeño y la falta de respeto de la prensa mexicana hacia Kenia Os y otros artistas, demostrando un nulo profesionalismo.
Ninguna entrevista, ninguna declaración y ninguna nota justifican empujones, agresiones o situaciones que pongan en riesgo la integridad de una persona. Kenia expresó que recibió empujones, un golpe en el cuello y que se sintió expuesta en una situación vulnerable, y sinceramente creemos que eso no debería normalizarse.
Más allá de ser una artista, Kenia es un ser humano. Se cansa, necesita espacio, tiene emociones y también tiene derecho a decidir cuándo está lista para hablar. Si una persona está pidiendo respeto hacia su silencio y su espacio personal, lo mínimo que merece es ser escuchada.