Por suerte estaba esperando que fueran a atacar en cualquier momento, no se dio el privilegio de bajar la guardia.
Menos mal que Seraphine había logrado esquivar el portal que apareció en sus pies.
Se acercó para ayudarla a salir del todo.
Fue entonces que +
notó como otro sujeto se acercaba tras él, de no haber estado atento seguramente la picadura le habría afectado.
Se giró, enfrentando a la figura de la mujer en frente suyo, y luego llevando su mirar al aguijón que casi le jode la pierna.
— Seraphine, atenta —sentenció con +
tiras de la bufanda de Vortex.
En un principio pensó en dejarlo pasar, viendo como Seraphine tambien se había dado cuenta, pero finalmente decidió también acercarse, quedando solo unos pasos detras de la muchacha.
Saludaba tranquilamente a los muchachos que se acercaban a él, asegurandoles que la inauguración de la estatua saldría segun lo previsto y que de ver a algun villano tratando de perturbara aquel evento.
Eso si, seguía totalmente alerta, tanto que logro percibir las +
despidiendose de los compañeros de la cafetería — Os invito a venir a verme cuando acabe vuestro turno.
Concluye agarrando su abrigo y marchandose, poniendo la dirección de donde se inauguraría la estatua, sus sentidos despiertos en caso de que algún infortunio ocurriera.
Orbes rosados se desvian a la pantalla del teléfono que acababa de iluminarse, dejando ver aquel mensaje.
Con cuidado deja el molinillo de café que había en sus manos de lado, leyendo el texto y asintiendo para si mismo.
— Tendré que ausentarme —habla con una sonrisilla, +
Sus ojos se desviaron en dirección a la voz, estaba seguro de que lo conocía, aunque no hubieran tenido tanta interacción.
Descongeló la pelotita unos instantes, planteandose si darsela o no.
— Eso... ¿fue a propósito? ¿tenías intención de darle a alguien?
En su andar de pronto vio una pelotita que, de no haber sido porque se dio cuenta le habría impactado en la cara.
Para parar el impacto congeló la pelotita en pleno vuelo, para luego agarrarla con un suspiro, será de algún niño jugando.
Bostezó, no había dormido muy bien y en su expresión se notaba esto, ni siquiera su café favorito le podía espabilar, pero aún así debía patrullar, había escuchado que hubo una pelea cerca y aunque no fuera tan grave decidió quedarse al loro por si algo ocurría.
Creció en una familia algo conocida, padre comediante y madre actriz, viendo rivalidad incluso entre ellos mismos en vez de amor familiar, por esto desde muy pequeño es consciente de que los resultados son lo importante, cree que el fin justifica los medios.
Cuando no está de patrulla, disfruta de pasar su tiempo haciendo de barista en una de sus cafeteras preferidas de la ciudad, no fardará de ello pero conoce mucho sobre cafés de especialidad y métodos.