Ver todas las redes llenas de información y posteos sobre el 24 de marzo me hizo recuperar algo de esperanza.
El ruidito que puedan generar los negacionistas quedará en eso, un ruidito entre idiotas que cada vez estarán más solos.
Como dijo niall horan: por qué tal vez lo nuestro era solo para divertirse, pero este tonto suele confundirse, y es triste, que del finde ya no he vuelto a sonreír