Camilo Sesto cantando en vivo y con todo el poder de su voz. Tenía algo que pocos podían sostener sobre un escenario; combinaba potencia, dramatismo, agudos impresionantes y, al mismo tiempo, una enorme sensibilidad para interpretar y componer. Por ejemplo, esta canción fue escrita por él y publicada en octubre de 1974. Podía llevar su voz al límite y seguir sonando firme, afinado e Impecable.