Que la fiesta (impagable) del Mundial de Fútbol en México no sea para los mexicanos es un desplazamiento, una negación del derecho al espacio vital, a la alegría, a la identidad.
Qué cabrón que la invitación sea a escondernos, a quedarnos en casa.
Tendrá un alto costo político.
Hay gente tan desconectada de la realidad que dice "qué raras todas las protestas" "qué casualidad que a todos se les ocurrió protestar ahorita..." PUES SÍ, BABOSO. GRAN PARTE DEL MUNDO TIENE LOS OJOS PUESTOS EN MÉXICO. NO ES COINCIDENCIA. ES EL MOMENTO PERFECTO PARA PROTESTAR.
El me pidió una foto de mi sapo, yo le mandé ésta y me bloqueó. El quería ver la desnudez de mi cuerpo, yo, tonta de mí, le mostré la desnudez de mi alma.