Antes de publicar MALIGNUS, fui director en campamentos de verano.
Había una historia que siempre les contaba a los niños alrededor de la fogata.
Y siempre pasaba algo parecido: se quedaban en silencio, esperando saber qué seguía.
A veces una historia grande empieza en un lugar muy sencillo.
En mi caso, empezó alrededor de una fogata, con un grupo de niños que quería seguir escuchando.
Antes de publicar MALIGNUS, fui director en campamentos de verano.
Había una historia que siempre les contaba a los niños alrededor de la fogata.
Y siempre pasaba algo parecido: se quedaban en silencio, esperando saber qué seguía.
Lo más curioso es que aquella misma historia que les contaba en los campamentos terminó años después formando parte de MALIGNUS.
Nunca imaginé que llegaría hasta ahí.
Dato curioso para escritores:
Stephen King tiró a la basura las primeras páginas de Carrie porque pensó que la historia no estaba funcionando.
Su esposa, Tabitha, las rescató y lo animó a continuar.
A veces el texto que estamos a punto de abandonar solo necesita otra mirada.
Agatha Christie trabajó como enfermera y después en una farmacia durante la Primera Guerra Mundial.
Ese conocimiento de medicamentos y venenos terminó apareciendo una y otra vez en sus novelas.
¿Qué parte de tu trabajo, profesión se ha colado alguna vez en tus historias?
“Hay ciclos que no se cierran para olvidarlos, sino para mirarlos con gratitud, reconocer todo lo que dejaron en nosotros y seguir adelante. Esta segunda edición de Sin Igual es, para mí, una manera de decir gracias a una etapa que dejó huella.”
#SegundaEdicion#sinigual
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. Romanos 8:1
Hay libros que entretienen mientras los lees.
Y hay otros que, cuando los cierras, siguen haciendo ruido por dentro.
Esos son los que me interesa escribir.