Despierta.
No cuando entiendas más, sino cuando dejes de huir de este instante.
La vida no te está esperando adelante: ya te está llamando aquí.
Abre los ojos al segundo que respiras.
Ahí comienza todo.
Hay algo que rara vez se dice en voz alta, pero que es fundamental: pensar de verdad requiere silencio. Soledad. Un rato sin estímulos. Sin inputs. Sin ruido.
En la educación actual nos han llenado de contenido, de tareas, de proyectos colaborativos, de estímulos constantes.