Samuel García gastó millones en playeras naranjas, siendo sede mundialista quiso inclinar la balanza a favor de Países Bajos y aun así quedó como pendejo jajajajajajaja ptm a mamarla
El tema con Samuel García y su mendigo “apoyo” a Holanda (cuando en realidad estaba buscando alguna excusa para su enaltecer su partido) es que la forzó de más.
Qué naco llevar acarreados vestidos de naranja al paseo que la afición de Holanda hizo en Fundidora..