Llegan ecos de ti
a través de mares
que rozan mis orillas.
Intentan quebrarme,
siento un sismo interminable
y ya no me hace astillas.
Hace tiempo que maté
tu poder sobre mí,
y aún no lo sabes.
Creo que nunca llegué a quererte.
Y tú sigues creyendo
que solo sé amarte.