No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.
Ya con 27 años te tenes que dar cuenta que el 90% de las derrotas que tenes son un tema de actitud, no te podes atrapar tanto en la negatividad a la primera que se te complica hermano. Estas grande.