Mi mayor miedo?
Encontrarme contigo por la calle.
Después de tanto preguntar aquí tienes la respuesta.
(cuando a mi me sale del parrús)
Te tengo miedo pero no me dominas. Nunca lo hiciste, salvo en tus pajas mentales.
Hay cicatrices que duelen cuando algo va a cambiar, pican y sientes la necesidad de rascarte, de hurgar, de volverla a abrir. Sabes que si insistes la sangre saldrá y al ver desparramarse el líquido vital te sientes más viva que nunca.