Así que yo por ahora, he de centrarme en lo mío y en mí. Creo que ya he perdido suficiente tiempo con gente que no merece la pena, y la he cagado con quienes sí valían.
Siempre he tenido el sentido de la justicia bastante presente. Lo peor es que eso juega malas pasadas, como cuando escuchas o ves cosas que no lo son, replanteándote por qué la gente es así.
Ya sé que no uso esto tanto como antes, no sé si por dejada o porque estoy en un momento demasiado delicado. Pero la verdad es que todos llegamos al límite, sentimos que realmente no podemos más aunque sí que podamos, que el mundo se desmorona, o al menos, tu mundo.