Soy muy observadora. Me doy cuenta de casi todo, y de algunas cosas incluso más de lo que la gente imagina. Simplemente, no siempre digo lo que veo, a veces prefiero guardármelo hasta que llegue el momento adecuado.
mi silencio es mi límite. Soy alguien que busca soluciones, que dialoga y se disculpa cuando es necesario, pero si llego al punto de quedarme en silencio, significa que he agotado todas las vías. Y en ese momento, la paz interior se vuelve más valiosa que cualquier discusión.