Kanye West cambió el hip hop porque metió mucha más emoción, vulnerabilidad y musicalidad en un género que a principios de los 2000, estaba dominado por sonidos más duros y callejeros. Antes de Kanye, el mainstream estaba muy marcado por el gangsta rap y la imagen de “rapero intocable”: cadenas, violencia, lujo, dureza. Ese estilo se empezó a llamar el “chipmunk soul”, porque aceleraba voces de canciones soul antiguas. Kanye abrió la puerta a que un rapero pudiera ser sensible, experimental y vulnerable sin dejar de ser mainstream. Kanye solo era un individuo libre y sensitivo frente a la charca performativa y sin gracia.