capacidades necesarias para enfrentarlos. Mientras ese equilibrio se mantenga, continuará su camino, desplazándose de un territorio a otro, actuando cuando la situación lo exige y desapareciendo cuando su intervención deja de ser necesaria.
accesible, especialmente en presencia de niños, con quienes muestra una paciencia que contrasta con su faceta profesional.
Hotaru no busca reconocimiento ni notoriedad. Su recorrido responde a una lógica simple: hay problemas que requieren intervención directa, y ella posee las