Ni siquiera el reclamo de soberanía por parte de un minisitro del gobierno marroquí de Ceuta y Melilla mueve a Exteriores a convocar a la embajadora de Marruecos.
Somos el mismo país que retiró a su embajadora en Argentina porque Milei llamó corrupta a Begoña Gómez.
Para los de: “oye, pues, en 1881 hizo un día más cálido que ayer en Valencia, entonces eso del cambio climático…”
Un consejo, dejad de hacer el ridículo
IMPORTANT.
A CNN journalist witnessed Israeli settlers abduct and blindfold a Palestinian farmer for refusing to leave his land, as IDF soldiers stood guard.
He was later shot, while the IDF blocked the road to prevent anyone from coming to his aid, making sure he would die.
Que fácil es decir todo esto desde tu casita y sin que te afecte en absoluto. España tiene un problema con la inmigración magrebí, es así. No eres menos buenista por reconocerlo. Hay un descontrol, se comportan peor que otros tipos de inmigración y efectivamente son personas pero quienes sufren sus malos actos también lo son y esos sí que son víctimas aunque no den votos. Yo estoy a favor de la inmigración pero con un control y un propósito, no esta vergüenza que no beneficia ni a los propios marroquís honrados que vienen aquí a trabajar y ahora estarán señalados por toda esta panda de impresentables
Disculpadme por esta opinión de extrema derecha que voy a dar pero es compatible decir que lo de ceuta es una jodida barbaridad y a su vez que abascal es un sionista de mierda y un traidor, el PSOE unos mafiosos, feijoo un mendrugo y así sucesivamente. El nivel es tétrico.
CUESTIÓN DE LIDERAZGO
Cuando escuché por primera vez aquello de “¡¡¡agua, al doce!!!” no entendí el profundo significado de aquella jerga futbolística desconocida para mí. Era la voz de Luis Aragonés dirigiéndose a un empleado cercano a la plantilla. El silencio presidía el madrugón de la pretemporada y el ‘mister’ desatascó la jornada a pleno pulmón. El mensaje era puro código Luis porque el ‘doce’ no era ni más ni menos que él. Entonces, solicitaba refrescarse, lo hacía con energía, y nos mandaba a los jugadores un envite desde el escenario del juego que apostaba por la unión entre los eslabones que retratan una caseta. En sus tiempos de ‘Luisón’ o de ‘zapatones’, como le gustaba que lo llamaran, se había significado como el líder del vestuario y ese liderazgo no osaba perderlo. El aviso era claro: somos once en el campo… y él. Y con él son los once que juegan, ya sean de principio o de final, siendo el entrenador la extensión de quien propone a quienes disponen.
Por todos, futbolistas y seleccionador, hemos llegado hasta otra noche mágica para nuestro fútbol. Y lo más importante es que nuestros jugadores nunca dudaron a pesar del empate inaugural. Algunos no aprenden nunca, tanto que aportaron gasolina para la Selección. Por eso, creemos. Por eso, confiamos. Por eso, disfrutamos del camino escrito por esta generación que ya sabe lo que es ser campeona. No sé si Luis de la Fuente se mueve en las jergas de Aragonés, pero seguro que también necesita el refresco y el respaldo que todos los ‘doce’ asumen necesitar. De la Fuente ha aportado su libro táctico del Fútbol, pero ha demostrado confianza ciega en estos internacionales que han ido recorriendo las escaleras de las categorías inferiores hasta alcanzar la cima. El seleccionador protegió a los jóvenes y los ayudó a volar, al tiempo que cimentó a los veteranos para construir un ecosistema cuyo andamiaje se argumenta sobre un liderazgo basado en la tranquilidad, la calma, el buen hacer futbolístico, el mismo que habita decididamente alejado del foco.
Y me quedo con la frase que Vicente del Bosque nos inyectó minutos antes de arrancar la prórroga de Johannesburgo. El rondo de futbolistas confiaba, pero el mister remató su liderazgo con tres palabras escuetas pero definitivas: “tranquilos, sois mejores”. Eso mismo os trasladamos todos los españoles que no podemos manejarnos en el césped: sois mejores. Sólo resta demostrarlo en el campo. Que ruede el balón.
Fernando Torres (Columna en @marca )