Pese a la noticia triste de la pérdida de contrato de la gente de la Redención en Calle Feria…
¡Yo le ponía Arahal hasta en los pasos de peatones!
Ojalá (que seguro que sí) le pongan el mismo amor y cariño que la gente de Santiago…
¡Que suene Arahal por todo el mundo!