Pronto llegará esa mujercita perfecta ante mis ojos. No tengo prisa porque vendrá en el momento indicado. Confío en mi propia capacidad. Ahora me siento libre, sin malestar ni preocupaciones exageradas. Solo seremos ella y yo contra el mundo. Estaré dispuesto a mejorar cada día.
El corazón y mi mente siempre van a susurrarme cuando no me encuentro en el lugar indicado y con las personas apropiadas. Siempre estaré agradecido de mi intuición.