Si decides desaparecer de mi vida, puedes hacerlo. No necesitas dar explicaciones e inventar excusas.
No tengo tiempo para chaquetas mentales, la vida es demasiado corta para correr detrás de alguien que está haciendo todo lo posible por alejarse.
Cuando hago las cosas desde el corazón y pensando en hacerle bien al otro, nunca pierdo. Porque me quedo con la tranquilidad de haber hecho lo correcto y con la paz mental de no haberme guardado nada.
Y llega el día en que lo sabes: tomaste la decisión correcta. Dejaste ir eso que tanto costaba y, de repente, todo cambió. Las cosas empezaron a mejorar, y ahora tu vida se siente más plena y en armonía.
Mereces coincidir en esta vida con alguien que te sume, te enseñe, te ayude y te inspire a crecer.
Mereces a alguien que te valore, te admire y te cuide.
Mereces a alguien que esté ahí contigo, en el mismo tiempo y en el mismo lugar.
Simplemente coincidir.
Qué bonito es coincidir.
Hay personas que, cuando las cosas se ponen difíciles, en lugar de soltarte, te sostienen más fuerte. Esas son las almas que merecen un lugar especial en tu vida, para siempre.
Hay quienes aún no entienden que lo más valioso que puedes darle a alguien es tu presencia. El tiempo no vuelve ni se recupera. Por eso, cuando una persona elige compartirlo contigo, en realidad te está entregando una parte de su vida. Tenlo en cuenta y cuídalo.
Ignora a quien te ignora y no lo tomes personal,
la gente sabe perfectamente lo que hace y,
si alguien se aleja es porque quiere hacerlo.
No persigas,
no ruegues,
no expliques de más.
Si alguien quisiera hablar contigo, lo haría.
Si le importaras se notaría.
Sin excusas, sin confusión.
Deja de forzar relaciones que ya no fluyen.
Deja de escribir testamentos a personas que responden con una palabra. Deja de intentar mostrar tu valor a quienes ya lo conocen y aún así eligen alejarse.
Aprende a desanimarte.
Aprende a soltar con paz.
Porque cuando aprendes dejas de dar energía donde no se aprecia y tu vida se llena de gente que si quiere estar.
Trata a las personas como te tratan,
ni más ni menos.
El silencio habla.
La distancia enseña,
Y cuando alguien te ignore,
No insistas. Respira. Sonríe.
Y mantén la misma energía.
Eso no es orgullo, es amor propio.
CUANDO TE VUELVAS A ENAMORAR.
Enamórate de alguien
que quiera saber cosas tan simples
como tu color favorito
o la forma en la que tomas el café.
Tu canción preferida
o lo que te gusta para desayunar.
Enamórate de alguien
que ame la forma en que te ríes
y haga todo lo posible por oírte hacerlo.
Enamórate de alguien
que simplemente guste de recargar
su cabeza en tu pecho para oír tu corazón latir.
Enamórate de alguien
que te bese en público y te tome de la mano
sintiéndose orgulloso de hacerlo frente al mundo.
Enamórate de alguien
que te haga cuestionarte
¿por qué estabas tan temerosa
de enamorarte antes?
Enamórate de alguien
que aunque sabe que no eres perfecta,
te trate como si lo fueras.
De alguien que te haga sentir
la única en su vida;
ese con quien quieres empezar
y terminar cada uno de tus días.
Pero lo más importante,
enamórate de alguien
que cuide tu corazón hoy,
mañana y todos los días...
Luis Villa F .
Cómo hablar:
A tu madre, con ternura.
A tu padre, con respeto.
A tu pareja, con verdad.
A tus hermanos, con corazón.
A los niños, con alegría.
A tus clientes, con transparencia.
A tus amigos, con sinceridad.
A quien trabaja contigo, con empatía.
A los que no están de acuerdo, con calma.
A los que no entienden, con ejemplo.
Porque tu comunicación también construye tu liderazgo.
Tu momento va a llegar. ¡Va a llegar! No le hagas caso a tu cansancio. No le creas a la desilusión. No le creas a esa despedida, que ningún golpe, ni la piedra más grande será más fuerte que tu esfuerzo del día a día. Tu momento va a llegar. No pierdas la fe y sigue trabajando