— ¡Listo! Este es el lugar del que te hablé
Levantaría su mano y al verla tratando de actuar normal le devolvería el pellizco sobre su mejilla
— Pero si quieres que te compre más de un postre tendrás que cambiar esa cara, quiero que disfrutes tu cumpleaños
(Ahora entiendo porque estaba gritando y molestando a todos con que era su cumpleaños)
Pensó mientras sentía los dedos ajenos sobre su mejilla, no parecía molestarle ese tipo de acciones. Después de caminar por un rato se detendría frente a una pastelería y sonrie frente a ella+
—Estoy bastante segura, a menos que te esté confundiendo con alguien más.—
Frunce el ceño por su burla y no duda en pellizcar la mejilla derecha, lo suelta cuando menciona a sus amigos y suelta un suspiro triste.+
— ¿Famoso? No sé que imagen te hayan pintado sobre mi, pero en realidad soy bastante común y tranquilo. . . A comparación tuya, claro
Dijo en un tono de burla al ver qué le causaba algo de vergüenza que le mencionen su gran energía+
ㅤㅤ🎒。*゚+—¡Y-Yo no hago tanto escándalo!... Y de ser ese el caso, ¡tendría un buen motivo!—
Justifica rápido su actuar con cierta vergüenza en sus palabras y niega varias veces. Nada más humillante que la conozca de esa forma.+
— Claro que te conozco, te he visto varias veces en los pasillos gritando y pegando saltos, solo no conocía tu nombre . . .
Mostró una sonrisa mucho más grande e inclino su cabeza para acercarse a ella para mirarla de perfil
— Soy Amamiya, un gusto
ㅤㅤ🎒。*゚+—Normal que no me conozcas, vamos en clases diferentes. Soy Nami.—
Media sonrisa en su rostro, pues sabe que a pesar de apenas hablarse, le recordará su descuido.
—¿Y tú eres?...
— Tan bien podrías decirme tu nombre y no solo los postres que se te antojan
Dijo con una sonrisa manteniendo su tono amigable y alegre en todo momento
— Solo se que fue tu cumpleaños hace poco, pero no sé mucho más sobre ti
Ya le anda cobrando favores con tanta confianza y aún ni lo conoce, pero ¿qué más da?.
Celebra con pequeños brincos mientras siguiéndole en paso y mencionando los diversos sabores que le gustaría probar.
(Pero yo jamás le prometí regalos)
Pensó mientras caminaban y antes de que pudiera pedirle algo mucho más caro sacudió la cabeza y se desvio del camino
— Si, conozco un lugar donde venden muy buenos postres, sígueme
La verdad no creía que llegaría tan lejos o que el aceptará tan rápido aunque no se quejaba.
—¿Conoces algún lugar que vendan varios postres chiquitos?, eso compensaría los regalos que me debes.
Pobrecito, todavía cree que puede darle a elegir uno cuando acaba de revelar que olvido su cumpleaños... Que mejor prepare sus ahorros porque ese descuido le costará caro.