en mi infancia siempre pensé que los adultos exageraban cuando decían “si no es una cosa, es otra”; pero ahora como adulto, puedo confirmar que efectivamente: si no es una cosa, es otra
Un día llega alguien que quiere todo contigo: los dates románticos, los domingos familiares, ir a conciertos, los planes a futuro y lo quiere todo, solo porque eres tú.
Mi vida últimamente consiste en gente preguntándome si ya vi una serie y yo diciendo que no he visto esa serie y luego me dicen que debería ver esa serie y luego yo les digo que agregaré esa serie a mi lista pero en realidad no hay ninguna lista y no veré esa serie.
Normalicemos salir a comer con alguien, al cine, de paseo solo porque nos agradó su compañía sin necesidad de que esto signifique una relación amorosa.
Algunas veces hay que sacar gente de nuestra vida sin previo aviso. No tenemos que estarle explicando siempre a la gente lo que ellos saben que están haciendo mal.
Entender no significa tolerar; yo puedo comprender tu comportamiento por tu historia de vida, pero no voy a tolerar ciertas acciones tuyas, porque mi empatía no implica renunciar a mis límites.
Si no tienes trabajo o no estudias por el momento, no pasa nada. La gente siempre tratará de que te sientas mal al respecto, pero la vida no siempre es fácil. Te deseo suerte y lo mejor de lo mejor, recuerda priorizarte y cuidarte mucho.
Siempre lo he dicho: lo más bonito que puede regalarte alguien es tiempo. Que una persona sea capaz de romper su rutina, cambiar sus planes si es necesario, dedicar un ratito de su día a estar contigo... lo apreciamos poco y es tan valioso. El tiempo es lo único que no vuelve.
Trabajo muy duro todos los días porque por buena o mala suerte, yo no heredé nada, no tuve privilegios ni nací en cuna de oro. He aprendido a ganarme cada moneda que he obtenido y ese esfuerzo constante me ha enseñado a valorar cada centavo.
Una de las cosas que aprecio de ser como soy es que no me guío por intereses ni por lo que alguien pueda ser o tener. Para mí, todos tienen el mismo valor. Mi cariño, lealtad y respeto se ganan a través de las acciones. Ser así me ha dado las relaciones más auténticas de mi vida.
La sinceridad sin empatía es simplemente una grosería. Desconfía de quien exprese: “Yo digo siempre lo que pienso, no importa quien se ofenda”. Contemplemos siempre el impacto de nuestras palabras en el otro.
Una cosa es ser sincero y otra es ser imprudente e insoportable.
No exijas nada, ni cariño, ni atención, ni amor; si alguien quiere ser parte de tu vida, encontrará el tiempo, hará el esfuerzo y creará el espacio necesario. Si nunca tiene tiempo para ti, esa es tu señal para alejarte. O eres prioridad desde el principio o no lo serás jamás.
Mi salud mental está por encima de todo y de todos. Estoy dejando de contestar mensajes, rechazando llamadas, terminando amistades, finalizando relaciones y despegándome de cualquier cosa que afecte mi paz mental. Lo estoy haciendo sin dudarlo, y espero que todos hagan lo mismo.
La responsabilidad afectiva no es solo evitar herir, es entender que todo lo que haces, lo que dices, lo que callas, cómo actúas deja huella en la mente y el corazón del otro. No se trata de prometer, sino de ser consciente de lo que generas.