Observó como la fémina contó con los dedos, ladeando levemente la testa.
———¿Horas? ¿Aguantas tanto tiempo el olor?
Su mano seguía dentro de su bolsillo, jugueteando con el cilindro dentro de este.
———Bien, aburrido igual que ustedes, creo.
Aunque las razones de por qué estaban ahí podían ser diversas, sabía que era un lugar estilo escape de otras cosas.
———¿Llevan tiempo aquí?
Tuvo que bajar los audífonos para que colgaran de su cuello, más no pausó la música en caso le apeteciera colocárselos de nuevo.
Quitó el cigarro de su boca, guardándolo al no haberlo encendido. No estaba acostumbrado a fumar frente a otros.
——— Santiago, Satomi, hey.
Cigarro tiene atrapado sobre sus labios, audífonos cubriendo sus oídos mientras una canción se reproduce en ellos.
Estaba tratando de encender el cilindro al caminar, más no esperó ver a tanta gente ahí a esa hora. A lo que bajó su encendedor para evitar que se viese la llama.
No se inmutó ante la exclamación de Yangie, es más, lo que hizo fue solo pestañear lento un par de veces.
——— Buscar otra camiseta y remojar esa. Depende siempre del material si es que lo absorbe rápido.
Ni siquiera notó bien la escena de Yujiro y su consola, por lo que cuando notó su mirada, súper discreta, claro; solo se limitó a alzar las cejas levemente.
En tanto los apuntes desaparecieron de su sitio, estuvo a punto de mirar mal a la persona. Pero en tanto se dio cuenta de quien era, solo entrecerró sus ojos, un semblante un poco divertido que trataba de disimular.
———Sí. ——— Con diestra quitó los auriculares de sus oídos y
Hubiese dejado pasar por alto el saludo, pero su mirada se levantó en automático, delatando que en realidad ningún sonido lo distraía.
———Sumire, hola.
Movió apenas su testa, levantándose a botar la bolsa a uno de los contenedores en cuanto terminó su contenido.
Como siempre, audífonos pegados a las orejas, pero esta vez no reproducían nada. La batería del reproductor decidió fallarle en ese momento.
Aún así, fue a una de las mesas con tal de leer un poco de los apuntes del día anterior y terminar de comer una bolsa de papas.
———Sí, por algo son los más. . .
Pensó, con el ceño apenas fruncido, en el adjetivo adecuado, no sabía si necesariamente los más inteligentes. O suertudos.
———Académicamente dispuestos.
La música seguía sonando en el único audífono que tenía puesto, pero no era impedimento para que escuchara a su compañera.
———Supongo, aunque sería mejor preguntarle a los presidentes de clase. ——— Sugirió. ——— . . . En caso estudies por las puras.
Había tratado de ser disimulado, más Sumire terminó por decir la palabra más apropiada para la situación. Aún así, siguió la línea que dibujó en respuesta de Wonhye.
———Para los del A siempre debe ser así.
Que en el B. . . dudoso.
Pestañeó un par de veces, no tan seguro de qué tan cierto era el dato del examen al ver a varios confundidos por la información.
———¿Callados?
Porque eso era lo que resaltaba en el momento, a diferencia de la bulla que usualmente había.
De no ver tensión en el ambiente ya le parecería raro. Más raro que a los que realmente consideran raros.
Con cuidado guardó sus cosas dentro del casillero, más al ver de reojo los saludos, quitó uno de sus audífonos.
———¿Examen?
Él nada más iba a guardar su uniforme de béisbol, por lo que en un intento más de pasar desapercibido en cualquier panorama general, fue a su casillero con los auriculares con música alta para sus oídos.
Los audífonos cubrían sus oídos, dígito presionando uno de los botones de su reproductor mp3 en busca de una canción en específico.
Ya si se choca con alguien por no ver...