que aún recuerdo como se respira.
Intenta recomponerse y sin dudarlo camina hacia la máquina.
— Yup, justo a eso venía.—Sonrisa mientras coloca un billete dentro de la máquina y saca una botella de agua.
Bebe de inmediato, le hacía falta.
— Creo que te he visto antes.
La pelirosa tiene una rutina de ejercicios estricta, muchas veces sobrepasaba sus propios límites... ¡Como hoy!
Apenas levanta su cabeza hacia el muchacho es que asiente, forzándose a sí misma a regular su respiración.
— Estoy bien. —Apenas responde, o bueno eso intenta.— Juro
Tal y como todos los días a esta hora, la pelirosa, sin importar llueve o truene, viene de trotar sus cinco kilómetros diarios.
Se detiene apoyándose sobre sus rodillas, con su rostro acalorado y su respiración agitada.
— D..demasiado calor.
Su poca, o mejor cabe decir nula recectividad hace que sus labios se abultasen en un mojín de molestia, empujándolo hacia atrás y dejando salir un gruñido de completa decepción.
Dentro de la cabecita de la pelirrosa solo podría haber una razón del por qué aún no le tiene sobre
ella, y aunque quiso inmiscuirse un poco más, dio un paso atrás, cruzándose de brazos.
—— ¿Acaso eres gay? ——Pese a lo que pareciese la pregunta fue genuina y sin ánimos de ofensa.—— ¿O virgen? BUENO, da igual.
Hace una pausa una vez se deja caer contra la pared del pasillo,
Oh.. ¿Algo negativo en ella? ¡Pero si es un amor! Bueno... En realidad el peliazul no estaba tan errado ahora mismo, era difícil poder con una chica tan inestable y caprichosa como Arabella lo era, porque pese a su apariencia ella era...
—— ¿Solo mi nombre es lindo de mi?
así? ¿Estás estudiando? O.. ¡Ya se! Eres un poeta incomprendido, o.. ya lo tengo, ¿vas a dibujarme como una de tus mujeres francesas?
Claramente cada palabra que salía de sua labios buscaba ser mas absurda que la anterior. No obstante, se encontraba de puntillas de pie, su
Un chasquido emite con su lengua, dudando de si el chico era tonto y no había entendido o simplemente le había rechazado lo que tenía en mente.
—— Estas disculpado. ——Ironiza ante su retórica y en un resoplido aleja los propios mechones de su frente mientras aproxima +
Demasiado encimismada en su propio pseudo-concierto musical, entonando con sus cerezos aquella canción de Marina and the Diamonds mientras de su cabello aún gotas humedas se resbalan por su camisa, la cual, cabe destacar lleva demasiado desarreglada como para habersela puesto
inocentemente así tras salir de las duchas.
¿Arabella haciendo de las suyas? Ninguna sorpresa. Pero estaba insatisfecha.
OH..
En su campo de visión un peliazul le es suficiente llamativo como para detenerse.
—— Tú, justamente buscaba a alguien que no me aburra.. ¿Puedes o
Suspiro se desliza por sus labios. Tiene el cabello mojado, tal como se supone lo tendría alguien que acabana de salir de las duchas, en sus manos su teléfono y sobre su cabeza sus cascos.
Tararea una canción a la par planea volver a los dormitorios.
—— I'm miss sugar +