Lo malo de crecer en una casa donde nunca se piden perdón, es que no sabés que decir cuando alguien se disculpa, tipo te tiran una re disculpa super emotiva y vos quedás así:
Me gusta de los sueños, y de cuando la gente los cuenta, eso de que era pero no era. Era casa, pero no. Éramos nosotros pero no éramos. Anoche soñé casi con vos.