Un 11 de noviembre de 1917, solo 4 días después de la Revolución de Octubre, el gobierno bolchevique establecía la jornada laboral de 8 horas y 6 horas para trabajos peligrosos, por primera vez en la historia.
En 1929, la jornada laboral en la URSS se reduciría todavía más a 7 horas y las vacaciones pasarían a ser pagadas para todos los trabajadores, el alquiler se decretó por ley en 1926 a un máximo de un 3% del salario del trabajador.
Más de 100 AÑOS después, esto sigue siendo una quimera bajo el capitalismo.