Creo que una de las experiencias más conmovedoras de la vida es descubrir que alguien disfruta genuinamente de tu presencia. No de lo que le das, ni de tus logros. Solo de ti, de tus pensamientos, de tu energía y de tu existencia.
Tienes que darte la oportunidad de algo nuevo: no regresar a viejos sitios, buscar ser feliz en otro lugar y abrir la puerta para que llegue algo mejor.