La obsesión por “soltar”, “dejar ir” y “pasar página” nos está haciendo intolerantes a sostener cualquier compromiso. Incluso en las mejores relaciones se tienen que atravesar malas rachas, circunstancias complicadas y momentos en los que la duda es una constante. Y no existe el éxito ni la calidad en ningún sitio sin estar dispuestos a transitar la incomodidad, el malestar y las turbulencias. Soltar todo en cuanto duele deja una libertad cada vez más vacía. Y no lo vemos
Michael Jackson es un poco banda sonora de mi infancia, son canciones que han estado siempre en mi vida. Pero las oyes ahora de adulto con unos buenos auriculares y…Dios mío…el nivel de sonido, de producción, de voz…es una cosa surrealista.