A la mujer enamorada le cae una sobadera de pelo y de nuca. Te arregla el más mínimo detalle: la arruga de la camisa, el cabello, el dobladillo del pantalón. Mira como si tuviese una maravilla al frente.
Lo digo por lo que veo en la calle.
A los que dicen que un niño damnificado, en este momento, necesita un balón como distracción, les digo: el problema no es el balón. El problema es que cuando la ayuda llega al más pobre, aparece también el logo político.
Si la solidaridad es genuina¿por qué necesita propaganda?