Un día dejamos de hablar, recuerdo cómo revisaba mi celular cada 2 segundos, esperando un mensaje tuyo. Cómo subía historias tratando de llamar tu atención pero no consiguiendola. Recuerdo la tristeza que dejaste, todo lo que sufrí por pensar que no era suficiente y que por eso te habías alejado de mi.
Un día de la nada te perdí, de pronto tus mensajes se tornaron frios y las notas de voz se convirtieron en silencios y lo supe cuando llore una noche porque contigo si quería que las cosas marcharán enserio. Lo recuerdo tan bien que ahora cada que me estoy ilusionando pienso en eso, y entonces me abstengo de sentir, porque después de irte eso fue lo que dejaste: miedo a que alguien más me haga lo que tú me hiciste.