la vida, sin avisar, te acomoda. Tiene una forma curiosa de cuidarte. Te quita lo que estorba, te muestra lo que ignorabas, te pone frente a vos misma. No siempre es fácil entenderlo, pero con el tiempo te das cuenta: todo lo que se fue, te estaba enseñando a soltar.
Del abandono paterno se habla todos los días y está bien, porque es algo importante de mencionar. Pero es injusto que el único día del año en donde se puede hablar de paternidades buenas y sanas también se use para eso. Les juro que algunos tuvimos excelentes padres.