Hoy es el tercer aniversario de la publicación de «La guardia», de Nikos Kavadías, y, por lo tanto, de la editorial. He venido a Madrid a celebrarlo siendo librero por un día. ¿Nos vemos?
"La intención de Espinas reside en dos aspectos: rescatar y reivindicar. Recuperar a esas autoras que se atrevieron a escribir pese a las dificultades, pues en sus épocas no estaba bien visto que las mujeres hablasen de ciertos temas". Gracias @larazon_es
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Hola. Pedimos muy poquitas cosas por aquí. De hecho no hemos pedido nunca nada 😅 Compartimos cada día novedades literarias y nuestro amor por los #libros siendo la librería de referencia del norte de #GranCanaria y nos haría mucha ilusión llegar hoy a 400 seguidores en X 🥳
La editora de Espinas, @Aliciacres, ha ganado el premio a emprendedora cultural del año del Ayuntamiento de @madrid, por su labor rescatando a escritoras olvidadas u ocultadas por su condición de mujer
Numerosas referencias unen la notable novela de Umberto Eco "El nombre de la rosa" con Jorge Luis Borges.
Ya desde el título del libro nos recuerda al poema de Borges El golem: "el nombre es arquetipo de la cosa", y "en las letras de rosa está la rosa".
Jorge de Burgos, uno de los personajes principales de la novela, es un bibliotecario ciego. Su nombre, es un reconocido homenaje de Eco a Jorge Luis Borges.
Comenta Eco: "quería un ciego que custodiase una biblioteca, y biblioteca más ciego solo puede dar Borges".
A su vez, la biblioteca de la abadía, protagonista fundamental en la novela, y la biblioteca que Borges describe en su cuento "La biblioteca Babel", guardan notorias similitudes. Su estructura laberíntica y la presencia de espejos son motivos recurrentes en la obra de Borges.
José, más conocido aquí como @icarobooks, nos adentra en una historia en primera persona que incomoda desde las primeras líneas. Te mete en la piel de un padre -que a su vez es hijo- sincero, desbordado, que expresa lo que nadie se atrevería
No podemos estar más tristes, es una librería mítica, cuya labor y esfuerzos han sido toda una proeza. Pero el cierre de una librería es responsabilidad de TODOS: menos #amazon y más libreros en persona, menos pantallas y más leer en papel, por favor 🙏https://t.co/QlbETQgkut
OTRA FORMA DE EDUCAR
No nos engañemos. Los profesores no enseñamos. Nos limitamos a cumplir con las programaciones oficiales, elaboradas desde un lejano despacho tan inaccesible como la fortaleza de El desierto de los tártaros, donde se mantiene a raya al mundo real con una mezcla de apatía, burocracia e intolerancia. Nuestro trabajo consiste en controlar, depurar, adocenar, matar la creatividad y el espíritu crítico, fomentar el conformismo y el analfabetismo político. Los profesores somos un mecanismo perverso que se ocupa de preparar el escenario a un modelo económico y social hambriento de trabajadores sin criterio, opinión, afán de libertad o capacidad de discrepar.
Yo no creo que las notas reflejen nada importante, salvo la adaptación del estudiante a un sistema que le obliga a permanecer sentado seis horas al día frente a una pizarra, donde perora sin tregua un adulto que encadena un dato tras otro. La aparición de las nuevas tecnologías tiende a sustituir la pizarra tradicional por otra digital, pero el cambio de formato no altera nada esencial. José Luis Sampedro ha repetido muchas veces que el sistema educativo español necesitaría una reforma urgente: menos contenidos, más debates, trabajar para la integración y no para la exclusión.
El cometido de un profesor no es calificar, sino ayudar a que cada chaval saque lo mejor de sí mismo. No se puede enviar a un adolescente o un niño el mensaje de que no vale para nada. En España, un 30% de los alumnos no obtienen el título de secundaria. Indudablemente, la culpa es del modelo educativo. La lista de escritores con malas notas es abrumadora: Tolstoi, Dostoievski, Thomas Mann, William Faulkner, Flaubert, Dario Fo, Saramago, García Márquez, Álvaro Mutis, Rafael Sánchez Ferlosio. Shakespeare sabía poco latín y menos griego y la formación de Cervantes era aún más endeble. Por el contrario, Manuel Fraga Iribarne ha obtenido unas calificaciones extraordinarias y Rudolf Hoss, comandante de Auschwitz, fue un alumno aplicado y responsable.
Otro mundo es posible, sí, pero el primer paso debe consistir en reformar la educación. No lo harán los políticos. Tendrán que hacerlo los profesores, los maestros. Si no aceptan ese reto, el futuro no se mostrará muy indulgente con ellos. Otra forma de enseñar alumbraría un mundo donde el ser humano podría soñar con ser algo más que capital variable sujeto a las oscilaciones del mercado.