"Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;" (Mateo 11:29)
Jesucristo no es humilde porque se humilló; se humilló porque es humilde.
@apologeticaedf "³⁰ El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero." (Hechos de los Apóstoles 5:30)
A qué público le habla Pedro en este texto?
Tu argumento es lo mismo que decir que David no fue culpable de la muerte de Urías.
@GordoDan_ "En cuanto a ustedes, los esposos, sean comprensivos con sus esposas. Denles el honor que les corresponde, teniendo en cuenta que ellas son más delicadas y están llamadas a compartir con ustedes la vida que Dios les dará como herencia..." (1 Pedro 3:7)
@GordoDan_ "Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará." (Marcos 8:35)
Esta es la esperanza de todo cristiano.
@TeologiaV@RiverosRF Amén hermano!
Qué sencillo hubiera sido clamar "tetelestai" luego de la resurrección, pero que haya sido dicha antes de Su muerte nos revela la magnitud de la confianza que Jesús tenía en el Padre. Es sobrecogedor.
@JoALandeta Job 19:26-27: "Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí."
No, Dios no va a cumplir todos tus sueños, Él hará Su buena, agradable y perfecta Voluntad.
Y esto es así, debido a que Dios es el Centro y meta última del Universo, Su Universo; no el nuestro, no el tuyo, sino el de Él.
Dios no existe para nosotros, nosotros existimos para Él.
«Señor, me preocupo porque olvido tu sabiduría.
Siento resentimiento porque me olvido de tu misericordia.
Codicio porque olvido tu Hermosura.
Peco porque me olvido de tu Santidad.
Temo porque me olvido de tu Soberanía.
AYÚDAME A RECORDARTE. Amén».
~ Tim Keller.
Mi hermano que estás en depresión y sufres de ansiedad, es bueno que vayas con un profesional de la salud, pero sobre todas las cosas descansa en las verdades consoladoras y gloriosas del Evangelio.
No hay lugar más seguro para tu corazón que en las manos horadadas de Cristo.