A estas alturas, muchos aún no condenan el asesinato de niñ@s y mujeres palestinas inocentes a manos del ejército de Israel.
Supuestamente por que no entienden de política
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mientras esperan, quizás, después de unos años que Israel construya un mausoleo en "homenaje" a las víctimas que dejaron morir de inanición. Imagino que harán tours por la Franja de Gaza, verán las atrocidades en fotografías y documentales, y entonces exclamarán con horror:
‼️ Siento mucha angustia revisando nuestro programa de la mañana del 29 de octubre, el día de la DANA. A las 8 am ya eran públicos y notorios los avisos de NIVEL ROJO. Emitimos una docena de conexiones en menos de 3 horas...
Los medios y la desaparición de la realidad
Ha ganado Donald Trump. El celebrity, el actor, la estrella de reality TV, el reo, el producto... el objeto de consumo sublime de la ideología.
Su victoria se puede explicar de muchas formas; claro, siempre en retrospectiva parece inevitable, como el búho de Minerva, con explicaciones tardías. Por un lado, sin duda el fracaso, decadencia y descomposición del proyecto universalista liberal. Por otro lado, el ascenso de China como fuerza productiva y nueva formación socioeconómica con orientación socialista radicaliza a los capitalistas a apoyar a los republicanos en lugar de los demócratas.
Pero para el motivo de este texto quiero enfocarme en el aspecto mediático, el rol de las redes sociales y su virtualidad, recuperando algunas ideas del libro La guerra del Golfo no ha tenido lugar de Jean Baudrillard.
Las elecciones presidenciales de EE. UU. 2024 no han tenido lugar.
Una buena historia se caracteriza por que el lector no sabe exactamente cómo llegó allí, pero la historia ya ha tomado su curso. Como la realidad, en estado de symploke, no puede estar conectada todo con todo ni nada con nada, sino algunas cosas con algunas cosas, comenzaremos por la compra de Twitter por parte de Elon Musk.
En palabras de Musk, ganó la libertad de expresión, el feed se volvió SU LUCHA, y la libertad de manipular y de mentir se democratizó; ya no eran solo los liberales los que podían mentir para construir su narrativa, sino que también ahora los republicanos podían poner sus mentiras a competir contra las de los demócratas.
"Todavía tenemos en Occidente una visión hipócrita e ingenua de los medios, en la medida que, contra toda evidencia concreta, seguimos esperando que se utilicen correctamente."
Esto revela nuestra relación de sumisión con la tecnología. Al inicio de la proliferación de una tecnología, debatimos sobre si regularla o no, sobre cómo limitar su avance. A medida que pasa el tiempo, y reiteradamente se repite este patrón, la tecnología misma se deja de discutir, se vuelve hegemónica y no hacemos más que moralizar su uso. Fantaseamos que alguien le dará buen uso. La tecnología misma es el mensaje y ha tomado su curso.
"Exclusivamente ellos, los cínicos, dan en el clavo de la verdad de la información cuando la utilizan como simulacro incondicional."
En contra de nuestros mejores deseos voluntaristas y moralistas, los que realmente usan los medios a su favor son los que lo hacen en la lógica de la simulación. Para esconder las condiciones materiales por debajo, es alimentando lo virtual que se usan adecuadamente los medios.
Trump es el ejemplo perfecto de esto; él sabe usar los medios de manera cínica, le es natural. Lo que es bueno aparece y lo que aparece es bueno. Podríamos argumentar que los memes ganaron esta elección en un sentido mediático.
"Si tenemos en cuenta la velocidad de la luz y de los medios, esto nos precipita precisamente en la virtualidad del evento y no en su realidad."
Mientras más corta la distancia entre el evento y la imagen virtual que lo representa, más desaparece el evento real, que es sustituido por su representación virtual. Lo virtual se toma por real, dado que es instantáneo y caleidoscópico. Lo virtual ha sustituido lo real, porque hoy esa distancia es cero; los reportes son en "tiempo real".
El análisis de las elecciones fue algo espectacular; valga la referencia a Guy Debord, superando en tecnología todo evento deportivo o histórico. Estadísticas en tiempo real, con análisis a diferentes niveles, creando el caleidoscopio insertado en el corazón de la bestia, produciendo lecturas más que perfectas, más reales que la realidad misma.
"Con cada etapa del progreso nos hemos ido alejando de la intensidad imaginativa de la imagen. Cuanto más nos acercamos supuestamente a la realidad (virtual), más nos alejamos de ella, puesto que no existe (realidad)."
La imagen ha implicado siempre un nivel de separación, metáfora e interpretación de la experiencia. Ese tiempo de diferencia mantenía las capas separadas, permitiendo así su coexistencia: realidad y representación. A medida que la representación virtual (quasi-real) se empalma sobre la realidad, ya no sabemos distinguir entre ellas.
Cuanto más nos acercamos al "tiempo real" del acontecimiento, más caemos en el espejismo de lo virtual.
Así que no queda nada de qué hablar; ya está todo documentado. Incluso el archivo virtual es parte de la realidad virtual. Cada consumidor de contenido obtuvo su Vi(rtualidad) curada a sus gustos, preferencias y sesgos. Chocará con otros que obtuvieron la suya igualmente curada, y no sobrará campo intermedio para nada.
"La guerra virtual nos hace olvidar la guerrilla del día a día."
La simulación no solo reemplaza lo real, sino que lo oculta simultáneamente, lo hace inaccesible. En este caso, lo real que se oculta con las guerras calientes, el voto más importante de sus vidas, son las condiciones de guerrilla del día a día: las condiciones materiales y las asimetrías derivadas de las formas de propiedad.
Al final, la decadencia de Estados Unidos, su desindustrialización, la pandemia de opioides, el desempleo, la crisis de vivienda y la participación en genocidios permanecen idénticas.
"La victoria de las guerras no es la armada, sino la de los modelos impuestos como dominantes."
El éxito de las intervenciones bélicas de nuestro siglo no se mide por el resultado militar, sino por el modelo que queda impuesto después del conflicto. En este siglo, es sin duda la victoria del liberalismo extractivista la manera de medir el resultado de estos enfrentamientos.
Al mismo tiempo, esto produce una paradoja en el modelo liberal que lo hace insostenible y explica la victoria de Trump como estética nueva necesaria del modelo político anglo. Dado que a la vez quiere replicar su fundamentalismo democrático como proyecto universalizante y funcionar como policía mundial.
"Si quieren ser la policía del mundo, tienen que perder cualquier autoridad política." "Se convertirán en meros ejecutores de un orden impuesto y policial."
Poco a poco, vemos lo insostenible del proyecto universalista que trata de imponer un modelo democrático. El medio es el mensaje; la forma importa más que el contenido. Nada valen las democracias que son impuestas por medios militares y masacres.
Ya lo decía Stalin: "El fascismo es la organización de la lucha de la burguesía que depende del apoyo activo de la socialdemocracia. La socialdemocracia es objetivamente el ala moderada del fascismo."
Surgen aquí los especuladores y expertos en turno que pasan de tema a tema mostrando su ineptitud tan versátil, igualmente idiotas en diversos temas a la vez.
"Felizmente, nadie va a exigirles cuentas por las tonterías del día anterior, puesto que quedarán borradas por las tonterías del día siguiente." "Un lavado a la estupidez mediante una escalada de la estupidez, que restaura una especie de inocencia total."
La propia velocidad de los medios sirve como velo a la incompetencia de los comentaristas; nadie tiene tiempo para comentar lo dicho ayer, dado que el hoy nos satura con reportes en tiempo real. Son tantos los comentaristas y tantas las incoherencias que, por azar, alguien acertará momentáneamente. Pero, así como las incongruencias, los aciertos tienden a quedar igualmente opacados por la velocidad de lo nuevo. Como la mayoría se equivoca en sus lecturas, acaban todos redimidos en el error.
Se sumarán aquí a los que predecían el comunismo en países de América por la victoria de candidatos liberales de izquierda, quienes dirán que Trump implica un regreso al fascismo. Ambos, igualmente equivocados.
Al final, su ruido solo le da legitimidad a la virtualidad, hace parecer más creíble la existencia del evento. Lo envuelve en un vestido de autoridad intelectual, dado que aquello que es nombrado y comentado por tantas figuras prominentes tiene que haber existido.
Las elecciones en Estados Unidos no han tenido lugar; no es que no sucedieron, sino que no tuvieron lugar. Sucedieron solo en virtualidad, no en un lugar real. Estados Unidos es un imperio con un solo candidato: el capital, pero como todas sus extravagancias, con dos partidos que representan sus intereses.