Discurso preponderante: "el docente debe capacitarse en esto y en lo otro" como un petitorio simbólico pero efectivo de llegar a ser omniscientes. Bajado más a la tierra, la carga de ser "todólogos". ¿Exigir todo y no exigir lo puntual? Es una tergiversación que produce hastío en el agente estatal, burn-out. Exigir todo es exigir nada, pero saturando la psiquis. El agente estatal -docente- que es colocado en escena como solucionador de todo, al final ¿soluciona algo? Porque después aparecen las pruebas PISA y le exigen resultados puntuales. En todo momento y lugar el docente es el "sospechado" de no funcionar. Son discursos que fluyen en la sociedad, en las redes, en los medios, en las familias. Si se exige tanto es porque quizás haya impotencia en casa. El docente todavía es referente. Pero sobreexigido y muchos sobregirados en cortisol.
@A24COM No es un actor confiable. Llegó al poder prometiendo acuerdos y paz y es lo que menos ha hecho. No se pueden tomar decisiones estratégicas basadas en el humor de un gobernante de turno.
Argentina es un país forjado al ritmo de ferrocarriles y barcos, de vacas y huertos, de nostalgias y recuerdos.
Es el país de las mil posibilidades y de preciados sueños.
Hay quienes explotan sus vulnerabilidades con corazón artero.
Sepan que no tienen asidero.
Para el entrenamiento técnico se pone en diálogo al experimentado en la praxis y el novato en la misma.
Para aprender el oficio de vivir no es menos importante que el adulto con madurez y praxis dialogue con los jóvenes a modo de referencia y orientación.
El pensamiento crítico es fundamental para discernir la verdad del error y detectar las falsedades manipuladoras.
Es urgente enseñar a decodificar los símbolos, los términos y las lógicas de los discursos.