Hoy analizando mi situación actual, me di cuenta que el real y gran problema soy yo, porque cuando quiero a alguien con todas mis ganas, me vuelvo muy disponible, muy accesible, muy vulnerable, muy fácil, no sé racionar mi forma de querer.
Este año me hizo mirar la vida con otros ojos. Mi salud mental fue puesta a prueba como nunca antes. Mi comprensión del amor, la amistad y la familia cambió profundamente, y no creo que vuelva a ser la misma después de todo lo vivido.
Podría pedirte tantas cosas, Dios. Sin embargo, hoy solo te pido que sanes mi corazón, que me des la fortaleza para no rendirme, la sabiduría para sobrellevar los momentos difíciles y la capacidad de disfrutar esta vida que tú escogiste para mí.
Querido Dios, sé que tienes un plan perfecto para mí, regálame paciencia para esperarlo, consciencia para reconocerlo, dirección para seguirlo y constancia para permanecer en él
a veces pienso que hay gente que no te quería como imaginabas, sólo te necesitaba, sólo le hacías bien, sólo lo sacabas de lo terrible en su mundo y eso es confort, no amor