Existes en todo, en los lugares que te quiero, en aquellos que te nombro, en los que quisiera que estuvieras y en los que no hemos estado. No vamos por el mismo camino, ni al mismo destino, pero algo nos hace coincidir (…)
Lo bueno es que al conteo regresivo se puede comenzar desde donde se está y como se está y si no sale bien, puede iniciar otra vez y así sucesivamente.
Quiero que estemos, que nos aprendamos de memoria, que olvidemos los enojos y abracemos las lecciones. Quiero quererte, que me quieras. Sembrar amor, cosechar poemas.