@Barrio_Tuetano Lo mejor es que siempre que va a un programa de Santi Acosta, se pone el mismo vestido. Dirá: es el vestido de gala para ir a la tele 🙂↕️
@josefer88 Totalmente de acuerdo contigo, una persona que lo único que le queda es su publico fiel y a este tampoco lo respeta. Al final cada uno recoge lo que siembra.
@juanca_sev Maltrato? Pero que maltrato!
Si la que no trata bien a su público, es ella, que a tres días del concierto decide no cantar ni dar explicaciones. Y el dinero de las entradas se va a devolver, pero los billetes de avión, trenes o autobuses y la reservas a los hoteles, no.
Conozco a gente de campo. Van a los mismos centros comerciales que tú. Visten normal. A ninguno se le ocurriría ir a una firma de libros como si fueran a recoger los huevos del gallinero. Uclés solo es un imbécil con un disfraz.
HEMOS GANADO: la Justicia archiva definitivamente la denuncia de Sara Marina Pérez Santaolalla contra mí por “acoso”
Hoy siento una satisfacción inmensa por todo lo que me han hecho pasar, por todo lo que he sufrido.
Meses llamándome “acosador” en televisiones, programas y espacios públicos por pedir explicaciones al poder con un micrófono. Campañas de odio diarias por hacer un periodismo distinto al de los medios tradicionales. Odio contra mí y boicots a mi familia por no ceder nunca ante sus presiones. Una difamación permanente, sistemática y constante que ningún joven de mi edad aguantaría, al menos quedando estable emocionalmente. Han sido atroces y no lo voy a olvidar nunca.
Y al final los jueces han determinado que el único acoso y violencia que existe es el que yo recibía como consecuencia de mi ejercicio profesional.
Ahora empieza la parte que con más inquietud esperaba: vamos a sentar en el banquillo a todos los que denuncian falsamente, la mujer del presidente incluida, me han calumniado y me han injuriado. Que paguen las consecuencias de sus acciones, que sirva de precedente para todas las enajenadas mentales que se inventan agresiones, se ponen falsos cabestrillos y reciben el apoyo del gobierno.
No vamos a tener piedad. Empieza la cuenta atrás.