fantasía.
A veces necesitas verter esa energía en un recipiente, no una persona...
Necesitas escribir, pintar, dibujar, hacer música, necesitas decidir que tú también recibes algo de tu propia energía.
Y no solo ir regalándola por todos lados.
Las personas sensibles necesitan proyectos y los demás no son proyectos.
Cuando eres una persona sensible, te das cuenta muy rápido que puedes leer a las personas muy bien.
A veces mejor de lo que ellos se pueden leer a sí mismos.
Y esta es una habilidad muy importante que
sentir como una maldición.
No por la sensibilidad en sí, sino porque te has cargado tu sola de esta responsabilidad, te lo hayan pedido o no.
Claro que estás agotado, te estás cargando con las cosas de todo el mundo.
Perdemos mucha de nuestra energía a través de la obsesión o
El día que descubres que si tienes que pedir verdad, amor o respeto lo que recibas no será auténtico, entiendes que lo realmente valioso no se pide. Existe o no.