Buenas noches. Al parecer no tengo tantas habilidades sociales como pensaba, por lo que si usted vio esto sin querer, me gustaría pedirle que por favor me hable. Ya que no tengo la suficiente confianza para empezar una conversación, de antemano muchas gracias.
Yo entiendo que la fidelidad es un constructo social y biológicamente no estamos diseñados para ser monógamos, pero es que usted me gusta mucho y quiero que sea mío.
Yo soy la clase de persona que cuando toma confianza empieza a utilizar apodos como “amor.” “Cariño.” “Pequeña”y no puedo evitarlo. Me da esa cercanía que quiero tener con las personas porque de alguna manera al usar apodos siento que los estoy protegiendo.
Mi problema actualmente, es que me encantaría socializar con todos los que amablemente se han tomado el tiempo de hablarme pero olvidaba lo mucho que me cuelgo. No es personal, lo aseguro.
No sé por qué razón, en las mañanas soy más vulnerable que durante el resto de día, en cierto sentido me gustaría tener compañía, besos, caricias, miradas cómplices, abrazos fortuitos. No lo sé.
Estoy empezando a amar a la gente que me habla de su cotidianidad, pero también de sus sueños, sus miedos, lo que les gusta y lo que eventualmente no. Ese nivel de conversación me parece muy atractivo. Me gusta.
Sin duda. Hago el mejor café del mundo, me tomo el tiempo de moler los granos pacientemente y calentarlo en una cafetera francesa. Ya contrátenme de novio o algo.
Lo único que podría curar mi mal humor matutino, serían algunos besos y caricias. Que claramente no tengo, pero sería una excelente manera de empezar el día.