La camiseta suplente de Bélgica está inspirada en el artista surrealista René Magritte y su obra La Voix des airs de 1931. Además, la versión comercial tiene en el cuello la inscripción Ceci n’est pas un maillot" (esto no es una camiseta), citando a Ceci n'est pas une pipe de 1929.
Lo que pasa en América Latina es un fenómeno doloroso: personas que viven las consecuencias de la desigualdad terminan votando por quienes prometen profundizar el modelo que las genera.
La explicación no siempre está en la economía, sino en la identidad. Muchos votan desde lo que aspiran ser y no desde la realidad que viven. Prefieren sentirse cerca de un estatus imaginado antes que defender derechos que mejorarían su vida de forma concreta.
Y ahí está la gran paradoja de nuestro tiempo: quienes más necesitan un Estado que los proteja, muchas veces terminan respaldando a quienes buscan debilitarlo. Qué tristeza.
#EleccionesColombia
Keiko Fujimori jamás visitó a PPK en los últimos 5 años. Pero ha falta de votos lo hace faltando 3 semanas para la segunda vuelta.
Si ella es capaz de aprovecharse de un anciano corrupto que le dio todo e igual le cortó la cabeza, imagina que te haría a ti que no tienes nada.
No se irán del Perú porque en ninguna otra parte pueden usar sus privilegios para abusar del poder, enriquecerse, ascender socialmenta; en ningún otro lugar los policías los tratarán con guante de seda ni podrán hacer una carrera política o periodística diciendo puras mentiras.
Padres, tíos, abuelos, etc.: por favor, enséñenles a los niños a saber perder y a aceptar las derrotas, que no demuestren comportamientos patéticos y vergonzosos como Keiko Fujimori (2016, 2021) y López Aliaga (desde antes del 12 de abril).
Viste “Los Juegos del Hambre” y te pusiste del lado de la resistencia.
Viste “La guerra de las galaxias” y te pusiste del lado de la resistencias.
Viste “Matrix” y te pusiste del lado de la resistencia.
Cuando es ficción entiendes la tiranía, la opresión y el despotismo. Pero te niegas a verlo en la realidad en la que vives.
Escucho a López Aliaga y no tengo la más mínima idea de como una persona lo considera una opción.
No deja de decir incoherencias y cosas sin sentido.
Es nefasto.
Cinco años quejándonos del Congreso, del caos, de presidentes que no duran…
y cuando por fin podemos cambiarlo todo, nuevamente elegimos lo mismo.
No es falta de opciones.
Es como un síndrome de Estocolmo que nos hace volver a lo que ya sabemos que nos destruye.