Mi imperio romano soy yo, haciendo todo lo posible por no rendirme, repitiendo una y otra vez, si puedo, haciendo de cada trauma un chiste, apostándolo todo por mi.
No es suerte, la suerte no se levanta a las 5 am todos los días, ni trabaja los fines de semana arduamente, la suerte no lucha contra la ansiedad y decepciones. No, no es suerte, siempre has sido tú. Así que celebra tus victorias, solo tu sabes lo mucho que te han costado.
Cualquiera que te hable mal de mí
Créetelo, por favor, no tengo tiempo de andar con explicaciones.
También puedes añadir lo que quieras a tu gusto. ¡Gracias!
No te quería soltar porque tenía miedo de que nadie me iba a querer como tú. Hasta que un día comprendí que, si me van a querer como tú, mejor me quedo solo.
A veces el tiempo borra cosas, a veces nos reubica, otras veces nos premia y en otras nos estrella contra la pared. Así es el tiempo y si es
el de Dios es perfecto.