Tanto que se habla de la meritocracia en el lenguaje cotidiano, no había persona con mayor mérito en el país para ocupar ese rol. Una batalla (perdida) atrás de la otra.
A este boludo lo fue a buscar un jugador por hablar pelotudeces y se escondió atrás de un tipito de seguridad. Y no, no se fue a vivir ni a Canadá ni a ningún lado.