Unos pies descalzos.
Unos pies descalzos en el AVE.
Unas voces que tapan las voces de tus auriculares.
Una conversación eterna a gritos en el autobús. O en el tren. O el avión.
Unos calcetines que se asoman entre asientos.
Unos agudos que desafían la resistencia de tus tímpanos en el vagón del silencio.
Un olor persistente a hamburguesas sin estar en un McDonald's.
Y comienzas a mover el culo con insimulada impaciencia sobre la silla desvencijada que hace 34 años era el asiento de tren más cómodo de Europa. Te preguntas qué ha ocurrido para que tu alrededor se haya degradado tanto en poco más de una generación. Porque antes sabías, sólo con subir el primer peldaño de las escaleras del AVE, que vivías en el primer mundo. Ahora te planteas cómo has caído al tercero sin transición alguna.
Pero, no te engañes, claro que la habido transición, otra cosa es que tú no hayas querido verla o que, simplemente, no hayas sido consciente. Porque ese abismo de olores imposibles, pelos sucios, zapatos fuera de los pies o voces que ni en la Scala, no te absorbe de un día para otro. Llega tras un arduo trabajo de vulgarización social. Es el pico y pala de la ordinariez. La aprobación entusiasta de la zafiedad. La ovación cerrada a la chabacanería.
Al tiempo has asistido a la reprobación histérica de la clase y la cortesía. Se ha censurado el arreglarse, la ducha diaria, que las mujeres se maquillen y los hombres no parezcan recién salidos de dormir en un cajero junto a Rafa Mayoral.
Te has acostumbrado a la condena al ostracismo de aquellos que exigen respeto, no sólo en el trato, sino también en la presencia. Porque una presencia cuidada denota respeto hacia el que comparte tu espacio en la oficina, pero también al que te espera en el bar.
Y así, el primer día que ves unos pies con uñas que piden tijeritas, reposando sobre el asiento del tren, te haces cruces; el segundo, miras con desprecio; el tercero, suspiras, y, a partir del cuarto, sabes que está todo perdido. Porque a ti te enseñaron modales, pero también tienes lo que se conoce como mala hostia, así que te diriges hacia el sujeto que atenta contra la urbanidad más básica y le pides, con toda la educación que tu escasa paciencia te permite, que se calce. Y te mira como si hablaras en arameo. A veces te hace caso; otras, no. Si la respuesta es negativa, te vas a buscar al interventor y le exolicas lo que para ti es intolerable, pero te responde que él no puede solucionar nada. Y nadie te apoya. Todos los demás pasajeros callan. Por miedo o porque creen que eres una exagerada, una clasista, una trastornada que busca movida. Y es justo en ese momento cuando ves que hemos perdido: si el civismo se convierte en algo excepcional y la autoridad no se ejerce, definitivamente ya somos tercer mundo. Recuperar lo perdido es una tarea demasiado ardua como para ser abordada con éxito inmediato.
Así que juras en todos las lenguas muertas y te remueves otra vez sobre ese asiento de vagón que ya es más parecido a un vagón de la India que a la España que conocimos, te pones los auriculares, añoras lo perdido y rezas para que el tren llegue a tu destino sin descarrilar.
Hay varias posibilidades para explicar lo que ocurre en este video:
1º El periodista no sabe inglés...
2º El periodista es sordo...
3º (añade tú otras posibilidades...)
4º .......
Hace 13 años lo propuse en una pequeña ciudad en la que estaba: "¡hagamos una marcha del orgullo heterosexual!"- dije.
Por entonces, el párroco de cuya parroquia era vicario, me dijo que sería una "provocación". En fin...
Impresionante el testimonio de esta médico abortista que muestra públicamente su arrepentimiento… ¡Me impacta la expresión de sus ojos que refleja verdadera consternación!
Hoy celebramos con gran alegría el 37º aniversario de la creación de nuestra cofradía 🖤
En este día especial, renovemos nuestro compromiso de trabajar juntos, para que nuestra cofradía siga siendo un faro de luz y esperanza en medio de las adversidades.
🇪🇸El Ministerio de Defensa ha impuesto la Cruz del Mérito Militar a la hermana Cristina Fernández Hoyos, natural de Melilla, por su labor en la atención sanitaria y formación a niñas y mujeres en Malí.
Es religiosa de María Inmaculada, una congregación que llegó a Mali hace 51 años y se instaló en la capital de Malí, Bamako, en 1998, donde tienen el Centro Vicenta María para alojar y formar niñas y mujeres jóvenes de entre 12 y 25 años. En esa realidad, nuestra protagonista y sus hermanas son ejemplo de coraje, generosidad y entrega.
Nuestro máximo reconocimiento para SAR la Princesa de Asturias.
La Comunidad de Madrid le concederá la Medalla de Oro este martes, coincidiendo con su jura.
Madrid y toda España, con la Heredera de la Monarquía de todos.
Another victim of the mandatory hijab in Iran.
The Islamic Republic has killed another teenager
for the “crime” of not wearing a headscarf.
#ArmitaGaravand who was physically assaulted by the regime morality in police in a Tehran metro has passed away after being in a coma for 28 days. She was only 16-years-old.
📰| #ÚLTIMAHORA: Nicolás Maduro dice que Jesucristo era palestino, que fue el primer antiimperialista, y que fue crucificado por... no podría ser de otra forma... ¡¡el Imperio Español!!
Este es el nivel... 🤯🫣