Tienes derecho a sentirte una mal, pero no a portarte mal con los demás.
Tienes derecho a dejar de luchar un rato, pero no tienes derecho a robar la esperanza de las personas que intentan hacerte sonreír.
La felicidad de los demás no es la razón de tu infelicidad.
El éxito de tu amigo/a no es la razón de tu mala suerte.
Las buenas noticias de tu seres queridos no significan que tu vida sea un completo fracaso.
No lo es.
Cuando te das cuenta de que proyectar tus miserias en los demás no mejora las cosas sino que las empeora, comprendes que si sigues culpando a los demás de tu situación y tratando de hacerles sentir mal por sentirse bien cuando tú estás mal, acabarás solo.
Lo que puedes hacer
Como dijo Marco Aurelio: "Elimina la opinión, y habrás eliminado el sentimiento de "me han hecho daño"; elimina el "me han hecho daño", y habrás eliminado el daño".
Elimina la opinión errónea de que la vida tiene algo contra ti. Y eliminarás el sentimiento de mala suerte. Y al eliminar el sentimiento de mala suerte, habrás eliminado la mala suerte :-)
Elimina la opinión errónea de que la felicidad de tus amigos es la razón de tu infelicidad. Y eliminando el sentimiento de que la gente se ríe de ti, habrás destruido ese sentimiento de inferioridad que te hace tratar mal a los demás.
Tienes que darte cuenta de la realidad.
Quizá tu vida no es tan perfecta como para tomarte selfis y compartirlos en tus redes sociales.
Quizá no estés en tu mejor momento.
Pero no eres un perdedor porque la vida de todo el mundo parezca mejor que la tuya.
Y como dicen los gitanos de mi barrio: "La alegría va por calles, pero la tristeza también".
Hoy puedes encontrar alegría, pero mañana puedes encontrar desgracia.
Es decir, que la vida está hecha de ciclos. Unas veces vas hacia arriba y otras hacia abajo. Hoy me pasan cosas malas, mañana a ti. Nadie está libre de eso, amigo/a.
La clave para vivir una buena vida es dejar de culpar a los demás de tus penas. Todo el mundo sufre.
La vida me enseñó a no maltratar a la gente cuando estoy mal
Tienes derecho a sentirte herido cuando la vida te golpea. Pero no creas que todo el mundo pone el dedo en tu llaga para hacerte sufrir más. No lo hacen.
Lo que pasa es que la vida sigue y, afortunadamente, a la gente le pasan cosas buenas, aunque a ti te pasen cosas malas. Y eso no tiene por qué amargarte más.
Al contrario, tiene que hacerte sentir que se puede, que hay esperanza, y que el sol sigue brillando detrás de las nubes, por muy dura que sea la tormenta. Tiene que hacerte sentir que algún día te tocará a ti.
Porque como decía mi abuelo: "No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante".
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Un abrazo virtual
—Malafama1981
24 de septiembre
A veces la vida nos entierra en un agujero
tan profundo que no podemos ver el sol.
Encima, nos manda mil tormentas
para inundarlo.
Pero ¿Sabes?
Somos semillas.
Y las semillas cuando se entierran
y las riegan
solo pueden hacer una cosa...
¡Crecer!