Cuando el Nápoli se negó a jugar un partido benéfico para recaudar fondos para el tratamiento médico de un niño, Maradona decidió hacerse cargo y llamó a todo el equipo a una cancha de barro
"Hoy he estado en los abismos del infierno, conducida por un ángel. Es un lugar de grandes tormentos, ¡qué espantosamente grande es su extensión! Los tipos de tormentos que he visto: el primer tormento que constituye el infierno, es la pérdida de Dios; el segundo, el continuo remordimiento de conciencia; el tercero, aquel destino no cambiará jamás; el cuarto tormento, es el fuego que penetrará al alma, pero no la aniquilará, es un tormento terrible, es un fuego puramente espiritual, incendiado por la ira divina; el quinto tormento, es la oscuridad permanente, un horrible, sofocante olor; y a pesar de la oscuridad los demonios y las almas condenadas se ven mutuamente y ven todos el mal de los demás y el suyo; el sexto tormento, es la compañía continua de Satanás; el séptimo tormento, es una desesperación tremenda, el odio a Dios, las imprecaciones, las maldiciones, las blasfemias. Estos son los tormentos que todos los condenados padecen juntos, pero no es el fin de los tormentos. Hay tormentos particulares para distintas almas, que son los tormentos de los sentidos: cada alma es atormentada de modo tremendo e indescriptible con lo que ha pecado. Hay horribles calabozos, abismos de tormentos donde un tormento se diferencia del otro. Habría muerto a la vista de aquellas terribles torturas, si no me hubiera sostenido la omnipotencia de Dios. Que el pecador sepa: con el sentido que peca, con ése será atormentado por toda la eternidad. Lo escribo por orden de Dios para que ningún alma se excuse diciendo que el infierno no existe o que nadie estuvo allí ni sabe cómo es.
Yo, Sor Faustina, por orden de Dios, estuve en los abismos del infierno para hablar a las almas y dar testimonio de que el infierno existe. Ahora no puedo hablar de ello, tengo la orden de dejarlo por escrito. Los demonios me tenían un gran odio, pero por orden de Dios tuvieron que obedecerme. Lo que he escrito es una débil sombra de las cosas que he visto. He observado una cosa: la mayor parte de las almas que allí están son las que no creían que el infierno existe. Cuando volví en mí no pude reponerme del espanto, qué terriblemente sufren allí las almas. Por eso ruego con más ardor todavía por la conversión de los pecadores, invoco intensamente la misericordia de Dios para ellos. Oh Jesús mío, prefiero agonizar en los más grandes tormentos hasta el fin del mundo, que ofenderte con el menor pecado".
-Santa Faustina Kowalska
CONTAMINACIÓN por quemar una sola llanta.
Usaron una bolsa gigante de plástico transparente para mostrar cuánta contaminación y daño ambiental produce quemar una sola llanta de carro.😲
¿qué dice eso de todo lo que quemamos sin pensar?
Ésta es la oración más antigua encontrada a la Virgen María👇
Si te gustó el vídeo no olvides 👉 seguir nuestra cuenta, dar 👍 y rt 🙏✝️ y así veras más de nuestro contenido! gracias!
La paz comienza cuando se acepta la realidad sin pelear con ella. No todo se controla, no todo se entiende y no todo se resuelve de inmediato. Vivir en paz exige ordenar la vida: cumplir lo que toca hoy, soltar lo que no depende de uno y dejar de alimentar pensamientos inútiles.
La Puerta del Sol rebosando ayer de jóvenes cantando una canción dedicada a la Eucaristía
Intuyen que Dios es la única respuesta a todas las preguntas
Gracias Hakuna y gracias @ComunidadMadrid por hacerlo posible
Una hermosa leyenda cuenta que, cuando Jesús nació, los pastores corrían hacia la gruta llevando muchos regalos. Cada uno llevaba lo que tenía: unos, el fruto de su trabajo, otros, algo de valor.
Pero mientras todos los pastores se esforzaban, con generosidad, en llevar lo mejor, había uno que no tenía nada. Era muy pobre, no tenía nada que ofrecer. Y mientras los demás competían en presentar sus regalos, él se mantenía apartado, con vergüenza. En un determinado momento, san José y la Virgen se vieron en dificultad para recibir todos los regalos, muchos, sobre todo María, que debía tener en brazos al Niño. Entonces, viendo a aquel pastor con las manos vacías, le pidió que se acercara. Y le puso a Jesús en sus manos.
El pastor, tomándolo, se dio cuenta de que había recibido lo que no se merecía, que tenía entre sus brazos el regalo más grande de la historia. Se miró las manos, y esas manos que le parecían siempre vacías se habían convertido en la cuna de Dios. Se sintió amado y, superando la vergüenza, comenzó a mostrar a Jesús a los otros, porque no podía sólo quedarse para él el regalo de los regalos.
Si tus manos te parecen vacías, si ves tu corazón pobre en amor, esta noche es para ti. Se ha manifestado la gracia de Dios para resplandecer en tu vida. Acógela y brillará en ti la luz de la Navidad.
Durante la Segunda Guerra Mundial, muchos pilotos y marineros no morían por heridas.
Morían de sed.
Rodeados de agua que no podían beber.
Quien cambió eso fue Mária Telkes.
Y casi nadie recuerda su nombre.
Nacida en Hungría en 1900, Mária se doctoró en química física cuando la ciencia aún era territorio casi exclusivo de hombres. En 1925 emigró a Estados Unidos con poco más que su formación, su determinación y una idea que parecía irreal: usar la energía del sol para resolver problemas urgentes.
Cuando estalló la guerra, el ejército estadounidense enfrentó una realidad brutal. Los pilotos derribados en el Pacífico flotaban durante días en el océano sin acceso a agua potable. La supervivencia dependía del tiempo. Y del azar.
Mária eliminó el azar.
Diseñó un destilador solar portátil que cabía dentro de un chaleco salvavidas. Hecho de plástico transparente, inflable, sin motores ni combustibles, usaba únicamente la luz del sol para convertir agua de mar en agua potable. Evaporación. Condensación. Vida.
Producía cerca de un litro de agua al día.
Suficiente para seguir respirando.
Suficiente para esperar el rescate.
La Marina y la Fuerza Aérea adoptaron su invento como equipo estándar durante décadas. Nadie sabe cuántas vidas salvó. Pero cada persona que sobrevivió en el océano gracias a ese dispositivo fue prueba suficiente. Sus colegas comenzaron a llamarla “La Reina del Sol”.
Y no se detuvo ahí.
Terminada la guerra, cuando la energía solar aún sonaba a ciencia ficción, Mária ya estaba pensando en el futuro. En 1948 ayudó a construir en Massachusetts la primera vivienda del mundo calentada completamente con energía solar. No con paneles modernos, sino con química e ingenio.
Creó un sistema que captaba calor durante el día y lo almacenaba mediante sales especiales, liberándolo por la noche. Sin carbón. Sin petróleo. Solo luz y ciencia. La casa funcionó durante varios inviernos. Tuvo fallos. Pero demostró algo esencial: era posible.
A partir de ahí, su legado se multiplicó. Más de veinte patentes. Investigación para la NASA. Materiales de almacenamiento térmico que hoy siguen siendo la base de muchas tecnologías solares modernas.
En 1977 recibió el premio a toda una vida dedicada a la energía solar. Tenía 77 años y seguía investigando.
Murió en 1995, cuando los paneles solares empezaban a poblar los techos y la transición energética comenzaba a tomar forma. Para entonces, su idea inicial ya había cambiado el mundo.
Hoy, cada vez que ves un panel solar, cada vez que se habla de almacenamiento de energía térmica, estás viendo una parte de su legado.
Algunos inventores crearon comodidad.
Mária Telkes creó supervivencia.
El sol siempre estuvo ahí.
Ella solo nos enseñó a escucharlo.
La imagen de una Iglesia católica en Polonia. Niños felices cantado, celebrando la llegada de la Navidad.
Un potencial de ejemplo que inspira en todo el mundo.
Necesitamos más Polonia y menos UE.
Esta mañana, en el Santuario de Nuestra Señora del Líbano, un arcoíris saludó el último día de la visita del Papa León.
Un arcoíris, la Virgen María y el Vicario de Cristo en las mismas tierras recorrió Jesús. ¿Qué más podríamos pedir?